domingo, 30 de septiembre de 2007

Utopía

Lamento inventarme tu silueta para llenar tantos rincones llenos de nada; lamento planear minuciosamente tus abrazos imaginarios, algunos días de regaño acompañados de una que otra blasfemia y otros días de amor y paréntesis nuestras mejillas cada vez que nos contamos fortuitas historias atestadas de miles de aventuras, (hasta lo mas terrible podría ser el mejor de los incidentes); Lamento imaginar lo tanto que me amas a veces y otras lo poco que te importo, lamento inventar la más hermosa y cruda de las miradas, el sonido de tu voz, tus mejillas pálidas que de vez en vez suelen ruborizarse para delatarte, la suavidad de tus manos tan puras que parecen estar tatuadas de ramitas azules, lo salado de tus lágrimas, la textura de tu cabello alterado, tu manera de caminar y las cosas no gustas de comer, tus manías raras que con el tiempo parecen mera cotidianeidad, nuestras tardes de pan con palta y café caliente y amargo, tus pies helados durante el invierno y nuestras conversaciones con tardes de helados y paseos por las calles durante el verano, la anchura de tu cadera, el sonido de tu corazón sereno y otras veces talvez agitado como código Morse cuando por las noches de mal dormir me acurruco en tí...Tantas variantes de nuestras vidas enlazadas en tumulto y un azar demasiado portentoso y dulce que nuestras vidas extrañas y ensimismadas forjan la más perfecta e inigualable utopía.

sábado, 22 de septiembre de 2007

Telepatía

Aún con el más arduo de los intentos parece que ya no funciona la telepatía por estos días. Resulta que hoy ayer y la noche anterior escuché a un niño sabor a chocolate cantar una triste meldía y al terminar elevó su rostro al sol y luego desapareció; entonces hoy contemplé como moría el sol por la ventana (mientras por mi cabeza rebotaban las veces en que le llamaba y le llamaba), y fatigada de esperar el sonido de sus pasos nítidos entrar por la ventana dormité y derrepente desperté, pero solo ví un par de nubes bailar con el viento y toquetear las flores nuevas del ciruelo. Donde estas? Lloraste hoy, ayer o antes de ayer? Ilumina aún tu rostro el sol? Y aunque ya sea un poco tarde estoy mirando aún las estrellas fugaces, parece que me susurran leves palabras al oido, pero mi cabello crecio un poco hoy y está mañoso, y jugetea con los sonidos y no me deja entender bien... pero hay porfavor: que esta noche no terminen de palpitar tus ojos de miel.